La electroestimulación deportiva es una técnica que consiste en provocar contracciones musculares mediante impulsos eléctricos y obtener la misma respuesta del músculo, como si estuviera realizando una práctica de entrenamiento.
Esta técnica está muy difundida en el fitness y la estética, y se la conoce comúnmente por ejercicio pasivo. Permite aumentar el tono muscular con el incremento de volumen, fuerza y resistencia.
El electroestimulador es el aparato que se utiliza para entrenar o tratar los músculos y su acción puede ser terapéutica o para mejorar el rendimiento. Este aparato provoca contracciones musculares por medio de la utilización de corriente eléctrica.
Existen diferentes modelos con características distintas. Es conveniente recibir el asesoramiento adecuado de profesionales en electroestimulaciondeportiva.com para adquirir el equipo que mejor se ajuste a nuestras necesidades.
En la década de los años 60, los astronautas soviéticos entrenaban sus músculos para ponerse en forma con éste método, aunque los más antiguos fueron los egipcios, que utilizaban ciertas clases de anguilas para fines terapéuticos. Los adelantos de los siglos XX y XXI, produjeron la tecnología que hoy se conoce como electroestimulación. Los primeros en utilizar estas nuevas propuestas fueron algunos atletas de élite en la URSS. La usaban en los centros de medicina deportiva y en centros de fisioterapia.
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Beneficios que proporciona la electroestimulación
La electroestimulación provoca una serie de beneficios a los músculos y también es empleada como tratamiento para patologías musculares y para su rehabilitación. Las ventajas son:
- Previene la atrofia muscular.
- Es eficaz en el tratamiento de contracturas.
- Aumenta la fuerza para la estabilidad muscular.
- Potenciación muscular.
- Prevención de la trombosis.
- Estimula los músculos paralizados.
- Es eficaz en el tratamiento del dolor.
- Entrena el músculo, sin generar fatiga en el sistema nervioso.
- Se puede realizar mientras se practica otra actividad.

Antes de su uso se debe aprender a colocar los electroestimuladores, ya que al utilizarlos, los resultados que se obtengan tienen que ver con la frecuencia aplicada y varían según la intensidad:
- 1 a 3 hz o ciclos por segundo, elimina las contracturas musculares y relaja la musculatura.
- 8 a 10 hz, aumentará el flujo de sangre en la zona del electrodo.
- 50 a 70 hz, se produce la estimulación para el aumento de la fuerza y de la masa muscular.
La electroestimulación no consigue el aumento de volumen muscular que se logra con el ejercicio físico, pero se lo puede combinar con un poco de fuerza lo que optimiza los resultados.
Cómo funcionan estos dispositivos
El dispositivo electroestimulador genera un impulso eléctrico. Este efecto llega hasta los electrodos que se encuentran en el chaleco de la persona. El nervio traduce este impulso eléctrico en una contracción de la fibras, que son las que se deben ejercitar.
Saber en qué zona deben ir colocados los electrodos es muy importante, casi esencial, ya que debe ser con exactitud. Los impulsos eléctricos producen un estímulo en el nervio motor, ya que este se encarga de transmitir al músculo la orden de movimiento.
Cuando el sistema nervioso ejecuta la misma orden, esa orden es emitida por el cerebro, viaja a través del sistema nervioso y cuando llega al nervio motor, éste le ordena al músculo que se mueva. En el caso de la electroestimulación la orden no proviene del cerebro, sino que es el electroestimulador quien la realiza, accionando sobre el nervio motor y dando la orden de movimiento.

¿Lo pueden utilizar todos?
Está contraindicado para personas que lleven marcapasos, sufren epilepsia, padecen de tumores, varices o trombosis. Tampoco lo pueden utilizar si se padecen procesos hemorrágicos, arritmias o durante el embarazo.
Actualmente, la electroestimulación ha crecido exponencialmente de la mano de la estética, el deporte y las aplicaciones médicas, pero además de las contraindicaciones que se mencionan más arriba, es conveniente y muy recomendable tener el asesoramiento de algún profesional en el tema. En casos de electroestimulación deportiva y también en el uso por rehabilitación, el asesoramiento profesional está presente.
En relación al uso por estética, no se tiene la suficiente información. Incluso, algunas veces se compra por recomendación o por impulso, sin conocer ni los beneficios, ni los riesgos.
Para trabajar con impulsos eléctricos, es importante saber hacerlo o asesorarse primero, tanto para maximizar los resultados, como para minimizar los riesgos.






