Los cigarrillos electrónicos también son conocidos como vaporizadores. Son un sistema electrónico de inhalación que permite simular el consumo de tabaco. Este aparato puede utilizar e-liquid sin nicotina, por lo que, suele ser bastante útil para evitar en consumo de nicotina y aliviar los riesgos en potenciales problemas de salud que surge del consumo habitual de esta sustancia.
El cigarrillo líquido supone una gran ventaja como primer paso para desprenderse del hábito del tabaco. Asimismo, se puede disfrutar de otras sustancias con aromas muy agradables que no conllevan las desventajas de la nicotina.
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Cigarrillos electrónicos disponibles
Son muchos los modelos disponibles de cigarrillos electrónicos que se pueden encontrar. En la conocida cadena de tiendas de cigarrillos electrónicos ivapeo es posible encontrar los diferentes modelos de vaporizadores y una amplia gama de fragancias.
Existen entre los tipos de cigarrillos electrónicos dos grandes grupos, uno constituido por modelos básicos, que se caracterizan por ser muy similares a los cigarrillos tradicionales con su forma cilíndrica y con poco volumen, estos modelos tienen una potencia entre 15 y 20 W.
El otro grupo está compuesto por los modelos avanzados o mod. Estos vienen como modelos mecánicos y electrónicos, y con ellos es posible regular el nivel de nicotina y hacer configuraciones más avanzadas de acuerdo a la potencia, la cual puede incluso llegar hasta los 350 W.

El origen de los cigarrillos electrónicos
Este aparato según muchos puede ser “un invento más antiguo de lo que creemos”. Se le atribuye su origen principal a Hernet Gilbert quien para 1963 creó un dispositivo con baterías que provocaba un olor agradable cuando calentaba un líquido. Este aparato podía utilizarse para administrar fármacos y no contenía los efectos nocivos del tabaco.
Con esta iniciativa, el cigarrillo electrónico no llegó a producirse. Llamó la atención de algunas empresas, pero no se produjo una producción y distribución rentable. Unos 40 años después, en el año 2003 exactamente es cuando el cigarrillo electrónico aparece de manera masiva en el mercado, con la idea principal de sustituir al tabaco. La primera marca que apareció con la producción de estos cigarrillos fue Ruyan que significa exactamente “parecido a fumar”.
Funcionamiento de los cigarrillos electrónicos
Para que estos aparatos funcionen, llevan consigo una batería y resistencia que calienta y vaporiza una solución líquida. Unido a la batería se encuentra el vaporizador. Cerca de este, se localiza el depósito para colocar el e-liquid y en uno de sus extremos se encuentra la bombilla para aspirar el vapor.
Cuando enciende el dispositivo, apretando un botón, este envía una señal para encender la batería y calentar la resistencia del dispositivo. De esta manera comienza a calentarse y evaporarse el líquido en el atomizador lo que hace posible que se aspire el vapor a través de la bombilla.
Este es el funcionamiento básico de los cigarrillos electrónicos, pero de acuerdo al modelo que se adquiere este funcionamiento puede variar, pues los dispositivos con funciones Premium tienen la posibilidad de regular la potencia, regular el nivel de nicotina de ser necesario y las horas de carga que requiere la batería también puede variar.
E-liquid de los cigarrillos electrónicos
Los cigarrillos electrónicos funcionan a partir de la vaporización de un líquido. Este líquido puede contener o no nicotina. En el caso de los e-liquid que presentan concentración de nicotina, esta puede ser regulada, es decir, que pueden haber sustancias que tengan una mayor o menor concentración, esto surge con el objetivo de iniciar la terapia de deshabituación del tabaco.
Esta terapia consiste en ir disminuyendo el consumo de la nicotina gradualmente para deshacerse del hábito del tabaco, evitando los síntomas que produce el síndrome de abstinencia. Pero no solo se trata de líquidos con pequeña o moderada intensidad de nicotina, sino que también se encuentran en el mercado una amplia variedad de fórmulas con distintos sabores.
Los cigarrillos comunes, no solo vienen compuestos por nicotina. En ellos se encuentran hasta 4000 componentes distintos, pero la nicotina es la sustancia que se considera más adictiva, por ello, la terapia de deshabituación se da partir de esta sustancia, aunque también pueden producir monóxido de carbono y alquitrán.
Los cigarrillos electrónicos por su parte vienen compuestos por 4 ingredientes conocidos:
- El propilenglicol, que es la base de la sustancia a evaporar, es un alcohol incoloro e insípido. Aunque existen algunas críticas respecto a este componente, por provocar cierta irritación en la mucosa, se ha establecido como un compuesto poco nocivo que incluso se utiliza como componente de inhaladores y medicamentos pediátricos.
- El glicerol es una glicerina vegetal que es la que se utiliza para producir el vapor.
- Los aromas alimentarios que además producen el sabor especifico del liquido.
- La nicotina, está en el caso de los líquidos que se especifica que la contengan. Asimismo, sus niveles de concentración se encuentran desde 0.3 hasta 0.18.
Datos importantes acerca del uso de los cigarrillos electrónicos
Comparación con el tabaco convencional
Muchos expertos sostienen que el cigarrillo electrónico es menos nocivo para la salud que el tabaco tradicional, por supuesto tomando como referencia que no produce tantos agentes o compuestos nocivos y desconocidos, pero se debe tener en consideración que el propilengicol cuando aumenta su temperatura produce óxido de propileno, mientras que el glicerol produce acroleína. En teoría el cigarrillo electrónico tiene un menor impacto en la salud de quienes los consumen en comparación al cigarrillo tradicional.
Su impacto en el cerebro
El uso del cigarrillo electrónico tendría mayores implicaciones en el cerebro, si se utiliza con e-liquid que contenga cierto nivel de nicotina, aunque las dosis empleadas en los cigarros electrónicos son mínimas. Por el contrario, aunque tampoco existen estudios altamente confiables, se maneja la hipótesis de que este dispositivo puede calmar en gran medida los síntomas del síndrome de abstinencia.Los estudios entorno al impacto positivo o negativo de los cigarrillos electrónicos no son muchos, no se conoce que se pueda relacionar el uso de este aparato con alguna enfermedad, ni que supongan un instrumento de contaminación, pero tampoco se conocen las posibles implicaciones que se tengan a largo plazo. Por ahora, solo es posible asegurar que son un instrumento favorable para liberarse del consumo de tabaco con pocos síntomas de abstinencia.






