En 1450 el alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta. Este avance tecnológico iba a tener una gran importancia en la historia de la humanidad. Desde que se pueden imprimir libros el conocimiento se ha vuelto mucho más universal. Hasta ese momento el método de aprendizaje y de transmisión cultural era el boca a boca. Cuando Gutenberg creó su imprenta ya existían los libros, pero eran muy pocos y se guardaban, principalmente en los centros religiosos. Se escribían con esmero y mucha paciencia y para terminarlos había que emplear mucho tiempo.
Contenidos
El proceso de impresión de los libros
Creación del manuscrito
Lo primero que hace falta a la hora de imprimir un libro es tener un manuscrito, un texto que poder llevar a la imprenta. Existen infinidad de tipos de textos: novela, poesía, teatro, ensayo, tesis doctorales, memorias de ponencias… cualquier texto vale si hay un editor detrás que esté dispuesto a publicarlo –de un tiempo a esta parte han aparecido varias editoriales que se dedican a la autoedición, es decir, son los propios autores los que asumen el coste de la impresión del texto-.

Diseño editorial
Una vez que ya tenemos el texto terminado y corregido para que no haya erratas que echen a perder la edición es hora de diseñar el libro.
En primer lugar, la edición. Hay que elegir las tipografías, los colores, las ilustraciones –si es que lleva- la portada, la contraportada, las solapas… Es todo lo relacionado con la imagen del libro, a excepción del siguiente punto, la maquetación que es la organización de los contenidos en cada una de las páginas del libro.
Impresión
Cuando ya se ha dado el visto bueno al diseño llega la hora de imprimirlo. Se puede optar por la impresión digital –más rápida y adecuada para tiradas cortas- o por la impresión offset.
En la impresión offset un láser especial graba en planchas de aluminio aquello que queremos imprimir. Estas planchas permiten que la tinta se adhiera solo en las partes de la página que deseemos.
Guillotinado y plegado
Con el guillotinado se cortan al milímetro las partes sobrantes de papel. Con el plegado las hojas se doblan formando los cuadernillos o signaturas.
Encuadernación
Tras el guillotinado y el plegado se prepara el lomo del libro y se aplica el adhesivo. Acto seguido se colocan las cubiertas. La otra opción, más cara, es coser el libro. El cosido le da una mejor presencia y durabilidad al volumen.
Se colocan los libros en una cinta donde se irán secando. Una vez se han secado los tomos, es hora de hacer un nuevo guillotinado para que los libros tengan el tamaño indicado –este nuevo guillotinado no se realiza con todos los libros-.
Entrega
La última etapa es la de la entrega. Una vez impresos y listos, es hora de apilarlos, embalarlos y cargarlos en los vehículos de reparto. De ahí se llevan a los lugares de destino, normalmente puntos de venta como librerías y grandes superficies.
La llegada de internet y de portales como Wikipedia o muchos otros similares ha supuesto una revolución cultural parecida a la que en su día se produjo cuando Gutenberg creó su imprenta de tipos móviles. Pero parece que al libroaún le queda mucha vida por delante.






